31 oct 2007

La película del mes

Hablando de elefantes: El hombre elefante.

"Merrick no podía sonreír. Fuera cual fuese su alegría, su rostro permanecía impasible. Podía llorar, pero no podía sonreír."

Sir Frederick Treves

Esta película de David Lynch, protagonizada por John Hurt como John Merrick y Anthony Hopkins como el Doctor Frederick Treves, narra una versión cinematografica de la vida de la persona con quiza el peor problema de malformaciones congenitas en la historia.

La película grabada en blanco y negro, de una forma reveladora muestra el infortunio de un ser que sufre en carne propia la dureza de un mundo que teme y se asquea ante lo que no conoce; le llaman fenómeno, mounstro y así casi sin notarlo, John constata que una mentira dicha mil veces se vuelve verdad, hasta que con el cariño y el buen trato del doctor Treves, su vida empieza a cambiar, conoce otras facetas de la vida, muestra al mundo que es un ser inteligente y necesitado de amor y logra sobrellevar sus días de una mejor manera.


Lo bueno: Es una película recomendable para reflexionar sobre las prioridades de la vida, sobre las cosas que damos por sentadas y las bendiciones que a dario recibimos sin darnos cuenta.

Lo malo: Puede resultar chocante para algunas personas impresionables y algunos detalles de la vida de John Merrick fueron modificados en la película para darle mayor teatralidad.

La frase del día:

"Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba".
Proverbio popular africano.

La última vez que vi su rostro (Capítulo 3)

Las vacaciones continuaron, así que volví a la vieja rutina de levantarme tarde, ver televisión, no hacer gran cosa, ayudar en las tareas de la casa y de repente recibir llamadas de Salvador diciéndome que todo estaba bien, ambos sabíamos que no era del todo cierto, que llamaba para buscar apoyo y yo se lo daba como podía, también visitaba a Raúl y le ayudaba a veces con sus trabajos, estaba mejorando, a veces interrumpía sus cálculos para decirme, Salvador se la esta pasando de pelos en México y yo acá estudiando, yo asentía sin contestar nada, en realidad, me daban ganas de decirle que Salvador estaba viviendo su propio infierno, pero yo había prometido no contar esto a nadie y esperar que él se lo contara cuando regresara.

Una tarde, viendo la televisión me aburrí de que no hubiera nada bueno, sabia que Raúl estaría estudiando así que decidí dar una vuelta en el coche de mi papá para despejarme un poco, no quería pensar en todos los problemas de mis amigos, en lo que estaba pasando en sus vidas y en sus mentes, el carro no era nada extraordinario, un Golf modelo noventa y cuatro que estaba en buenas condiciones aunque con algunas abolladuras por el uso natural que un padre de familia le da para transportarse a su trabajo, sumado, a que en ese carro aprendí a manejar y servia para ir por los mandados de mi madre, aunque la distancia me permitiera ir caminando, y también para llevar o traer a mi hermana a la secundaria, yo le tenia mucho aprecio a ese coche.

Ese día, buscaba que el aire fresco aclarara mi mente cansada de darle vueltas a todo, Raúl, con sus problemas escolares, Salvador con lo del divorcio de sus padres, y yo que sentía a veces que no tenia una vida propia, salí para no pensar en eso, pero mas de una vez, me sorprendí a mi mismo, cuando los coches detrás de mi pitaban por que el semáforo ya estaba en verde y yo por estar pensando en mis cosas, no lo notaba.

Cuando tenia cerca de una hora paseando, la gasolina estaba por terminarse y yo comenzaba a aburrirme, entonces decidí regresar a casa, en el camino, encontré un coche orillado descompuesto, tenia el cofre abierto y las intermitentes encendidas, baje la velocidad, cuando veo algo así, la curiosidad me hace buscar instintivamente que paso, si conozco al que esta en apuros, etc., aunque rara vez hago algo, al volante estaba una chica, y desde el interior de su auto y aunque fue solo un momento, creí ver, que ella me sonreía, entonces, todavía no se muy bien por que, yo me orille, detuve mi carro y aun con cierta desconfianza, por la hora y la falta de costumbre me acerque y ella bajo la ventanilla, al tiempo que le pregunte si podía ayudarla, visiblemente extrañada y tratando supongo, de reconocerme, me dijo que su coche se había quedado sin batería, que no tenia cables pasa corriente, ya de cerca, me pareció una chica hermosa, de tez blanca, y rasgos finos, con una linda mirada y una bonita cabellera corta hasta los hombros, sonreí y le dije que yo traía unos cables, que yo le ayudaría, entonces saque los cables de la cajuela de mi coche y le pase corriente, me alegre de que la falla mecánica solo fuera falta de corriente, ahora que lo pienso bien, no se que hubiera hecho si hubiera sido algo más complejo, no se casi nada de mecánica.

Comenzaba a llover, guarde los cables en mi portaequipaje, y cuando me disponía a despedirme ella me dio las gracias y yo aproveche para presentarme, después de todo no seria una noche del todo mala, pensé, - Por cierto, me llamo Andrés, vivo en la colonia que esta aquí adelante, ¿y tu? - me dijo su nombre, Janet, era un nombre muy bonito, al menos eso me pareció, me contó que ella vivía del otro lado de la cuidad, pero venia de estar con una amiga haciendo un trabajo escolar que tenia que entregar con ella, y que ambas estudiaban administración de empresas en una universidad de paga, volvió a darme las gracias y yo asentí según yo para decir “de nada”, sentí que aquella mujer se me iba y por alguna razón no me gusto esa sensación, así que le pregunte: - ¿te volveré a ver? – sonrió y mientras escribía algo en un papel que me entrego, me dijo: - este es mi celular, me caíste muy bien - y al tiempo que se metía en su coche, nos despedimos con una sonrisa de complicidad que recordare toda mi vida.

Ella se alejo y yo corrí a mi coche porque la lluvia comenzaba a arreciar.

Esa noche llegue a mi casa como tratando de acomodar todas mis ideas, sobre Janet y lo que me había pasado ese día con ella, quería creer que fue el destino, pero otra parte de mi, decía que solo fue algo que paso por obra de la casualidad, también, mi imaginación comenzó a volar, ya que me imaginaba con ella y pensaba en todas las posibilidades de cosas para hacer junto con ella, aunque tenia un gran miedo de no volver a verla, esa noche, tarde mucho mas tiempo que el acostumbrado para quedarme dormido, pensando, solo pensando en esa mirada y en cual habría sido la razón de que yo hubiera decidido detenerme precisamente para ayudarla a ella, en muchas ocasiones había visto autos detenidos, incluso con alguna chica pero yo nunca me detenía, pero ese día lo hice y trataba de razonar el porque, casualidad? Destino? No lo sé, solo sabia que me daba mucho gusto haberlo hecho.

Al día siguiente, como era de esperarse, estaba todo desvelado, porque casi no había dormido, el desayuno que preparo mamá no me gustaba, huevos con jamón, y para rematar, al terminar el desayuno, cuando pensaba regresar a la cama para recuperarme, mi papá me pidió que lavara el carro porque se había llenado bastante de lodo por la lluvia del día anterior, - lo dejaste todo mugroso! - Me dijo - Solo a ti se te ocurre sacarlo con este clima y de noche, que tal si te pasa algo! - yo solo asentía para no provocar una discusión, me daban ganas de aclararle que cuando me fui no estaba lloviendo, que cuando había salido no era aun tan tarde, etc., pero no tenia ganas de empezar una discusión que no pudiera terminar, así que me puse a lavar el carro; en eso estaba cuando el teléfono sonó, lance el trapo a la cubeta sin atinarle y me apresure a entrar a la casa para contestar, después del cuarto timbrazo llegue y descolgué, era Salvador, en ese momento caí en la cuenta que ese día ni siquiera me había acordado de el con la emoción del día anterior, - ¿que paso Salvador? ¿Cómo estas? - Bien - me dijo - tu que onda ¿como esta todo por allá? - bien todo sigue igual ya sabes - le dije - bueno, lo que pasa es que te llamo para avisarte que ya mis papás están oficialmente separados - hubo una pausa bastante incomoda a mi parecer, yo no sabia exactamente que decir, sabia que el tramite del divorcio estaba en marcha, pero siempre existe la idea de una reconciliación o que algo mágico ocurra, algo que desgraciadamente, esta vez no sucedió, el continuo - fue lo mejor, ya no los aguantaba, aunque ahora tengo algo de miedo, no se que pase con ellos y conmigo, en fin, yo creo que el Sábado o Domingo llego por allá - asentí como si me pudiera ver y luego dije que si, que no se preocupara que para lo que fuera aquí estaba yo para apoyarlo, me dio las gracias se despidió y colgamos.

El Domingo cuando Salvador regreso lo vi extrañamente calmado, es decir, sabia que lo estaba tomando bien pero la separación ya era oficial y lo esperaba mas abatido, esa noche salimos a tomar un café junto con Raúl, ahí, Salvador nos contó a los dos con lujo de detalle lo que le había pasado en México y desde donde venia el problema de sus padres, Raúl y yo, ya sabíamos de muchas discusiones que los papás de Salvador habían tenido, el siempre nos las contaba porque se desahogaba con nosotros, a ratos el parecía querer llorar pero a veces también se animaba el solo, fue una noche de sentimientos a flor de piel, Raúl estaba impresionado de la noticia de la separación el no tenia ni idea, yo hice el papel del que no sabia nada tampoco, Raúl se mostró comprensivo como pocas veces y al igual que yo le ofreció su apoyo incondicional a Salvador para lo que fuera, aunque todos sabíamos que no era necesario mencionarlo, en realidad yo también tenia ganas de contarles lo que me había pasado con Janet, pero no lo creí oportuno, decidí dejarlo para otra ocasión, el tiempo de esa noche de café, se termino y cada quien se fue a su casa con sus pensamientos.

30 oct 2007

Un poco de cultura callejera

Si vives en Irapuato, o tienes oportunidad de visitar esa ciudad, date una vuelta por estas presentaciones del 2do. Festival de Teatro Callejero, es una oportunidad de expandir horizontes:

Jueves 1ro. de Noviembre:
"México ja ja" por Moebius de León
Alfonso Jasso Rosales de Irapuato

Viernes 2 de Noviembre:
"Mi tene sigue llorando" por Circo de Sombras de Irapuato
"El callejón del manco" por Circo de Sombras de Irapuato

Sabado 3 de Noviembre:
"La veta vizcaina" por Doncellas y Goliardos de Pachuca
"El gallito del diablo" por Doncellas y Goliardos de Pachuca
"La leyenda del Popocatépetl y la Iztacihuatl" Por Guillermo Gutierrez Valle de Artes Escénicas de la U.A.Q. Queretaro

Inician 8 pm. en Plaza Juan Álvarez; Ágora del Hospitalito; Casa de la Cultura y Frascati Restaurante.
El Circo de Sombras de Irapuato se presenta tambien el Jueves 1ro. de Noviembre en el Restaurante Frascati 8 pm.

La frase del día:

"Lo intentaste con todas tus fuerzas y no has logrado nada, la moraleja es... jamas lo intentes!!!"
Homero Simpson

La última vez que vi su rostro (Capítulo 2)

Al día siguiente llame a Salvador, sentía la necesidad de disculparme, aunque se muy bien que nunca lo hacemos y terminamos por no darle importancia a detalles como ese, pero en realidad, la noche anterior casi no dormí, por lo incomodo que me sentía de saber que probablemente un buen amigo tenia problemas y yo no podía ni imaginar que pasaba, así que mi conciencia exigía brindar ayuda, supuse que ya estaría mas calmado, y después de cuatro timbrazos su mama me contesto: - bueno? - hola señora buenos días, ¿estará por ahí Salvador? - si creo, no se, haber, espérame lo que pasa es que creo que esta dormido todavía - me dijo, la note extrañamente desorientada y se escucho como le llamaba a gritos para que contestara, en ese momento pensé, ¡uta! Otro punto menos, se va a enojar por andarlo despertando - en eso se oye que Salvador me contesta, - bueno! - Salvador! Soy yo, Andrés, ¿te desperté? - si, la verdad si me despertaste, no eh dormido muy bien últimamente - a perdón, bueno lo que pasa es que quería disculparme por lo de ayer, no debí molestarme con ustedes, pero la verdad me decepcione mucho de no ir a ese viaje, estaba muy entusiasmado y creo que tal vez me porte mal contigo... Podemos hacer un plan alternativo no? - por respuesta tuve un largo silencio, hasta que de pronto dijo - oye te invito a desayunar al rato, ¿puedes venir? Ya sabes a que horas se van mis papas no?, - asentí como si me pudiera ver, reaccione y dije: - bueno al rato llego por allá - y colgamos, eso me dejo mas sacado de onda, me espere muchas cosas, que me colgara, que me mandara al diablo, o incluso que se negara a hablar conmigo, o que simplemente me disculpara, pero no que me invitara a desayunar, es decir, necesitaba verlo para saber que pasaba con el, pero yo esperaba pedirle verlo no que el me lo pidiera a mi, no era la primera vez que me invitaba a desayunar pero nunca bajo circunstancias parecidas, en fin, mientras tomaba un baño, pensaba en los motivos que tendría Salvador para invitarme a desayunar, seguía sin entender bien a bien que estaba pasando.

Llegue a la casa de Salvador como una hora después de la llamada, el abrió al escuchar a su perro “Rocky” ladrar, nunca entendí bien al Rocky, siempre me ladraba pero nunca hacia ningún intento de morderme o atacarme aun cuando me tuviera a su alcance, o intentara entrar en su casa, y eso que el Rocky era un perrote pastor alemán de unos diez años, Salvador se acerco a mi, y note algo raro en su cara, no se describirlo, era algo que solo notas cuando tienes años de conocer a alguien, una mirada especial, diferente, me dijo: - pásale, solo hay cereal con leche para desayunar, pero ya ves que de todos modos nunca desayunamos bien ni tu ni yo - no hay bronca de todos modos ya había tomado un licuado antes de llamarte, - en ese momento le dije sin mas rodeos - ¿que te pasa Salvador? Te veo muy raro, como ido - es que tengo una broncota - me contesto - supongo que por eso reaccione así ayer, ando demasiado perturbado - y vi como le empezaba a cambiar el gesto de la cara, entonces se dejo caer pesadamente en una silla del comedor y yo me acerque un poco alarmado y sin saber que hacer o decir - ¿pero que bronca tienes? ¿Te puedo ayudar? - no, no creo, mis papas se quieren divorciar! Ya no se entienden, siempre están peleando, bueno eso tiene mucho tiempo, pero últimamente lo hacen con mas frecuencia y por motivos cada vez mas insignificantes, casi no se ven por sus trabajos y cuando lo hacen es para pelear, yo creí que esto era pasajero que pronto se les pasaría, pero no, parece que va en serio, lo eh podido manejar porque ya sabes, uno tiene sus ratos, ves cosas, o quieres ver cosas que te hacen pensar que todo se va a arreglar, además, pues si ya no pueden vivir juntos pueden separarse y terminar sin que ninguno de los dos se lastime demasiado, yo ya estoy grande, no tengo hermanos y ese no seria un problema, creo yo, pero de repente no puedo evitar el miedo que me da esta expectativa, no se que demonios tengo que hacer! - lo que me estaba diciendo y ver a mi amigo así, me partía el corazón, y se me hizo un nudo en la garganta, tragué un poco de saliva y le dije: - mira, se que no puedo ni imaginarme por lo que estas pasando, debe ser una angustia terrible para ti, pero debes ser fuerte ahora mas que nunca, y habla con tus papas, tu sabes mejor que nadie como acercarte a ellos, diles lo que sientes y trata de resolver las cosas, tu eres también parte de esta familia - le puse mi mano en el hombro, y se levanto de su silla, - si, tengo que hablar con ellos, quizá no todo esta perdido aun, ¿verdad? - busco mi mirada notablemente agradecido, como si le hubiera dicho algo que el no sabia, aunque en ese momento yo sentí que estaba agradecido mas bien por el hecho de haberlo escuchado, - Si!!!, pelea por conservar tu familia Salvador, y ya sabes que aquí estoy si necesitas mi ayuda en esto amigo - gracias Andrés! Y perdona el comportamiento de ayer - no te disculpes, ahora entiendo muy bien! – sonreímos un poco, nos estrechamos las manos, nunca fuimos muy emotivos, mi hermana medio en broma, siempre me decía que yo tenía el corazón de piedra, cuando salía de la casa de mi amigo, antes de cerrar la puerta me dijo: - Andrés! No se lo vayas a contar a nadie, que nadie lo sabe aun, ni Raúl - yo asentí con la cabeza y cerré la puerta tras de mi.

Mientras volvía a casa comprendí, muchas cosas, empecé a pensar en lo que pasaría si mi familia pasara por algo similar, si mi hermana tuviera que ver a sus padres separarse, y me prometí a mi mismo ayudar a Salvador en todo lo que pudiera.

Había comenzado oficialmente la temporada de vacaciones de verano, calurosas vacaciones, como suelen ser todas, aburridas, fastidiosas, pero esta vez tenia una razón para ocupar mi tiempo, iba cada vez que podía a ver a Salvador, estaba tomando muy bien la separación inminente de sus padres, uno de esos días me dijo que tenia que ir a la ciudad de México para realizar los tramites finales de la separación y todo lo que tenia que ver con eso, le ofrecí acompañarlo pero me dijo que era algo que debía resolver solo con su familia además, me aburriría mucho estando allá, comprendí que no debía insistir, y al día siguiente se fue.

29 oct 2007

La última vez que vi su rostro (Capítulo 1)

Nunca midas el amor por el tiempo que duro, hazlo por todo lo que este te dejo; que una persona no te quiera como tu esperas que lo haga, no significa que no te quiera con todo su corazón.

Estábamos en clase de Matemáticas, yo ya no ponía atención a lo que decía el maestro, estaba molesto, contrariado, veía la silueta del profe dándonos la espalda, escribiendo en el pizarrón, lo sentía gritando, explicando alguna cosa, yo lo veía fijamente pero yo no entendía de que trataba la clase, no me interesaba, mi atención y mi mente ya no estaban ahí en mi curso de quinto semestre de prepa, aunque mi cuerpo si estaba en el salón de clases, faltaban pocos días para unas merecidas vacaciones, Salvador, Raúl y yo, estábamos fastidiados de la escuela, ya teníamos planeado irnos de campamento a una bonita zona boscosa no muy retirada de nuestra ciudad que nos gustaba por tranquila y solitaria, sin todo aquello que nos fastidiaba, ya habíamos conseguido una casa de campaña por que ninguno de nosotros tres tenia una propia, a una semana de que terminaran las clases, ya podíamos decir que estábamos listos para partir en cuanto fuera posible, nos gusta mucho ir a ese lugar porque nos sentimos como unos "aventureros", cantamos desaforadamente sin preocuparnos por ser afinados o no, y cocinamos en una fogata, la cual se empeña en hacernos ver mal cuando la comida se nos quema o se nos humea, comida que en realidad más que para alimentarlos nos servia para burlarnos de quien se encargara de hacerla, pero eso era lo de menos, lo importante era estar juntos, sentirnos autosuficientes e invencibles, unirnos un poco mas cada vez, hacer sentir al otro que estabas ahí como un amigo especial de esos con los que un enojo no es gran cosa, y que comparte contigo cada momento especial de la vida por grande o pequeño que parezca, eso finalmente es lo que somos, momentos, la esencia de la vida; ya sabíamos lo que teníamos que hacer, cómo y a que hora seria todo, la verdad ya estábamos muy entusiasmados, la escuela, esta vez, de verdad que nos había parecido insoportable, fue un periodo escolar bastante duro y nos exigía estar muy metidos en las clases, sin mencionar unos exámenes de especial grado de dificultad, desgraciadamente, este hecho provoco malas calificaciones para Raúl, el, era un muchacho que se esforzaba por ser un estudiante regular, pero era un poco cabeza dura, nunca le gustaron las matemáticas, recuerdo que buscaba cualquier pretexto para no hacer operaciones y dejarlas para otro "incauto", en fin, digamos que le fue mal, y por ello sus padres decidieron que no iría con nosotros a este campamento; le pegaron donde le dolía, pero no contentos con eso, lo inscribieron en un curso de verano de matemáticas en nuestra escuela, y con el mismo maestro que según el "lo traía de bajada", cuando nos contó eso, Salvador y yo, nos sentimos un poco traicionados, los padres de Raúl saben que sin el no tiene chiste nuestro plan de acampar, teníamos que estar los tres mosqueteros, como dicen: "uno para todos y todos para uno" de manera que para cuando era el ultimo viernes de clases, los tres ya no teníamos absolutamente la más mínima idea de que íbamos a hacer con nuestras vacaciones, al menos eso creí yo, pensaba, que lo mas probable, seria que la pasaríamos platicándonos una vez más, la historia de nuestras respectivas vidas, y no lo digo así por que sean aburridas, sino que ya nos las sabemos de memoria por que aparte de que nos conocemos desde niños, todos hemos sido actores trascendentales de la historia de los otros, resulta que todos vivimos por el mismo rumbo, y somos muy unidos desde entonces, estuvimos juntos, en los cumpleaños de cada uno, en los primeros vidrios que rompimos, nuestras primeras peleas callejeras que empezaban sin una razón lógica, las primeras novias, sus respectivas serenatas, etc., por lo tanto, no era una idea muy innovadora eso de estar juntos en alguna de nuestras casas solo viéndonos las caras y riéndonos de los mismos chistes, al menos para mi; con mi mente volando, pensando en esto, me sorprendió el toque de salida que me regreso a la realidad y entonces al salir de clases nos reunimos afuera en la puerta de la escuela:

- Bueno Raúl, en vista del castigo de tus jefes, yo sugiero posponer el campamento - dije con voz de decepción, Salvador se me quedo viendo - ¿y para cuando o que? - me pregunto en un tono que no me gusto nada, - Pues para cuando Raúl tenga chance - le conteste un poco molesto y lo mire a los ojos como queriendo decirle que no lo hiciera más difícil, Raúl solo se limitaba a mirarnos a ambos, y al fin nos dijo: - Perdón por arruinar las vacaciones, pero ya saben que nunca se me han dado las matemáticas, ya encontraremos que hacer en los ratos libres, acuérdense que no me prohibieron salir, solo no me dejaron ir al campamento. - trato de animarnos, pero Salvador aun más molesto dijo irónicamente: - Si!!! es solo el campamento!!!, te informo mi querido Raúl, que ese era nuestro plan principal para pasar las vacaciones, tus jefes nos dieron en la torre con ese castigo! - y Raúl apenado de nuevo no supo que decir, - bueno, bueno, no hay problema, ya se les pasara a tus papas el coraje y a lo mejor te levantan el castigo - dije tratando de calmar los ánimos, pero Salvador dijo, - y si no de todos modos aquí estas tu para decirnos que hacer no? No me parece que quieras suspender todo, ¿como que se pospone? ¿Y si yo quería ir aun sin Raúl? - ¿lo harías? - pregunte - no, claro que no, pero ese no es el punto! - me dijo, - y se dio media vuelta visiblemente enojado y se fue, Raúl y yo nos quedamos sin saber que hacer o decir, mientras veía a Salvador alejarse con la cabeza agachada no entendí en ese momento por que reacciono así, si tenia coraje o tristeza o un poco de ambas, por el plan frustrado, aunque en realidad conociéndolo, sentí que había algo raro en el, nunca reaccionaba así por detalles como ese, en ese momento, empecé a sospechar que algo malo le pasaba pero no tenia idea de que podía ser, pensé que no necesariamente Salvador se enojo por lo del plan de campamento, si bien es cierto que debí preguntar primero en vez de suponer que todos querrían posponerlo, eso solo sirvió como válvula de escape para sacar una frustración o algo que tenia dentro y de repente ya no me importo mucho el viaje, sino saber que le pasaba a mi amigo; Raúl, sumido en sus propios pensamientos, supongo que concluyo que el enojo era simplemente eso, un enojo por un plan frustrado, y se despidió de mi al considerar que nuestra reunión por ese día había terminado - Bueno Andrés, luego nos vemos. - yo solo levante mi mano como despidiéndome y le dije adiós, di media vuelta y tome camino a casa.
Durante el trayecto, solo pensaba en todas las posibilidades que según yo, eran la razón de lo que había pasado, y decidí llamarle para pedirle disculpas si yo era quien sin intención, dije o hice algo que no debí, además seria un buen pretexto para indagar un poco mas y tal vez ponerme de acuerdo con el para verlo y que me contara que le pasaba, solo que decidí hacerlo hasta el día siguiente, por si seguía enojado, no quería una pelea aun mas fuerte, mejor esperaría a que se calmaran las cosas.